13/4/09

Xestas vaticanas

Xestas no de “gestas”, claro; sino de escobones o retamas Cytisus spp.
a
El sábado, ya que Javi no salía de trabajar hasta las dos, “estrené” por hacer tiempo trayecto en tren, yendo hasta Coruña en vez de por Santiago por Lugo. Este recorrido sólo lo realiza los sábados un pequeño automotor de un único cuerpo, con una cabina en cada extremo; y que casi funciona como un autobús, ya que tiene un botón para solicitar la parada en los múltiples apeaderos por los que pasa... Fueron cuatro horas de viaje en total; pero bueno, ya satisfice mi curiosidad de ver qué lugares atravesaba esa vía.
Todavía por Orense, hoy. En un principio había decidido marcharme mañana por la tarde, ya que hoy es el cumpleaños de mi madre (65 ya, pero lo de dejar el IES ni pensarlo; mejor morir de pie que vivir de jubilado...), pero resulta que mañana estará un investigador alemán que también trabaja con malaria aviar por la Facultad al que me interesa conocer (o eso me sugirió JPT), de forma que a última hora compré un billete para viajar esta noche y llegar a Chamartín mañana a las 8 de la mañana...
Y el nombre de esta entrada viene de que estos días están las xesteiras gallegas en pleno apogeo de la floración primaveral; y como en las mismas laderas se mezclan las de flores blancas y las amarillas... Pues eso; qué menos que dedicarles una entrada y un haiku, ¿no?

Blanco y dorado:
La bandera del Papa
cubre los montes.

3 comentarios:

Matritensis dijo...

He pasado un par de días en Galicia y sí, está el campo bien bonito con la flor de las retamas, las blancas nunca las había visto.
Te olvidaste del tojo que está en flor también y lo invade todo, todavía recuerdo un verano que me quedé atrapado por los tojos en un monte de Orense, encima con pantalones cortos, llegué a casa hecho un cristo

Antón Pérez dijo...

¿? Para llegar hasta donde te quedaste "atrapado", supongo que antes ya tendrías que atravesarlos :-D Lo mejor es pasar rápido, y así el tojo sólo araña y no se clava. Y cantarles; que les gusta mucho...

Matritensis dijo...

Eso hice al principio, lo que no contaba es que el tojo crece hasta 1 metro y ahí ya no podía pasar, todo por la chorrada de ir a por unas moras...