31/7/09

La ruta interminable (TBT 2009 2)

El núcleo duro de anilladores haciendo el tonto antes de recoger los bártulos y volver a casa

Cualquier parecido de nuestra ruta final con la que originalmente habíamos diseñado allá por el mes de abril ha sido pura coincidencia: la tónica general de estas dos semanas fue la de, una vez acabada una localidad, coger el mapa de carreteras y decidir sobre la marcha cuál sería la siguiente, yendo de río en río en pos de los sotos y de sus currucas...
Así, comenzamos deteniéndonos a la vera del Duero el 15 de julio en Tordesillas. El 16 nos encaminamos hacia Mave (norte de Palencia) y de allí el 17 en un tenso viaje (tenso porque llevé un buen trecho la furgoneta, tras más de dos años sin conducir nada más que el carro del supermercado) a Vera de Bidasoa, en Navarra. Siguiendo el ritmo de localidad por día fuimos el 18 a Jaca, y tras acabar allí el 19 y recoger a Carol (la novia de JPT) en Zaragoza nos detuvimos otro día en Zuera, justo al norte de la capital maña. El 20 se nos unió de nuevo en Zaragoza Álvaro, otro profesor de la Facultad, y juntos los seis trabajaríamos el 21 en Andaní (Lleida), junto al Noguera Ribagorçana; el único lugar donde he visto truchas en un carrizal. De allí tiramos millas hacia el este, en un viaje agotador que acabaría en Blanes (Girona) a la una de la mañana, en un hotel cutre, carísimo y lleno de europeos borrachos. Y para más inri, una tormenta del 15. La comarca de La Selva se nos hizo algo más difícil y pasamos allí dos noches. Para compensar, llegamos el 23 después de despedirnos de Carol a Valderrobles, en la Sierra del Maestrazgo (Teruel), donde cogimos un montón de bichos sin apenas despeinarnos y en un entorno la mar de bonito. Nuestro siguiente destino, tras intentar infructuosamente buscar currucas en la zona de Requena, fue Cofrentes, donde echamos dos días junto a una preciosa central nuclear rodeados de millones de mosquitos de picadura dolorosísima. De allí salimos el 26 hacia Andalucía, dejando de paso a Álvaro en Albacete. La zona de Cazorla parecía estar desprovista de currucas (seguramente derretidas de calor) y seguimos devorando carretera hasta Sierra Morena, donde echamos dos días en Aldeaquemada. Finalmente, el 28 llegamos por la tarde a Talavera de la Reina (después de comprobar que en los Montes de Toledo no había nada que rascar), de donde volvimos el día siguiente a casa con la frustración de no haber podido coger la curruca Nº 20.
Total, 11 localidades; más las dos de Mallorca 13, lo que a más de 20 currucas por sitio hacen un bonito total de un porrón de tubitos con sangre que procesar ahora en agosto para volar luego con ellas a Suecia... Pero eso no será ahora; de momento va siendo hora de volver a donde el cielo es siempre gris.

30/7/09

La 20 (The Blackcapping Tour 2009 1)

Pues ya estamos de vuelta en Madrid; 15 días, 3.500 Km. y 11 localidades muestreadas más tarde… ¿Me habéis echado de menos? Finalmente no hemos hecho pausa en el medio, así que hemos acabado reventados. Supongo que me lo he pasado bien y todo, pero hasta que no pasen unos días, descanse y lo vea con algo de perspectiva creo que no podré apreciarlo…
Y mientras no descargo y clasifico las fotos de la cámara para hacer alguna entrada más entretenida, de momento os cuento por qué legamos a Madrid hoy a la una de la madrugada en vez de ayer para comer: En cada una de las localidades de muestreo intentamos coger un mínimo de 20 currucas. Este número 20 tiene una explicación estadística, que es la siguiente: Se supone que la muestra que obtenemos es representativa de la población, de forma que si en una población dada hay una prevalencia de infección de parásitos del 40 %; en la muestra aleatoria de 20 bichos que muestreamos deberían estar 8 infectados y 12 sanos. Total, imaginad que cogemos 20 pájaros y que efectivamente son 8 y 12; todo correcto. Pero digamos que cogemos otros 20 y que hay 7 infectados y 13 sanos. Estaríamos obteniendo una muestra que no representa exactamente lo que sucede en la población, pero ese pájaro infectado “de más” entre 20 representa el 5 %; y un 5 % de error es un error más que asumible.
Por eso intentamos coger un mínimo de 20 pájaros en cada localidad, y por eso llegamos hoy de madrugada. Porque ayer a las 11:30 de la mañana había caído la curruca Nº 19 de nuestra última localidad, Talavera de la Reina (To), ya a un tiro de piedra como quien dice de volver a casa… Pero a las 21:30, diez horas más tarde, la dichosa curruca Nº 20 todavía no había caído, así que con un cabreo considerable recogimos todos los bártulos y nos volvimos a Madrid. En fin, no siempre se puede tener todo…

14/7/09

Anillamiento: Top secret

- "Joer, lo de tu muestreo de campo es casi en plan agente secreto en misión especial, que no te dicen el destino hasta el momento justo de salir..."

Pues, la verdad, un poco de razón sí que tiene mi amigo... Tras estos pocos días de pausa (que no descanso, ni nada parecido) salimos mañana de nuevo "hacia el norte". A qué punto en concreto entre Finisterre y Creus pues no lo sé; y tal vez a estas horas todavía no lo sepa tampoco mi jefe, aunque a lo largo del día de hoy han sonado Asturias, norte de Palencia, Navarra y Zaragoza... Lo que sí es novedad es que este año, aunque repetimos participantes (JPT, Iván, Sofía y yo; más los que se nos puedan sumar en un momento dado), nos vamos a organizar en dos coches, de forma que cada uno recorra la localidad donde estemos por su cuenta e intentemos acabarla en un día en vez de en dos; juntándonos de nuevo cada jornada por la noche y tal vez para comer... Bueno, pues ya os contaré, a ver qué tal resulta. Imagino que recalaremos en Madrid a dormir algo, lavar la ropa y reponer material dentro de una semana o así; hasta entonces quedad con Dios, que vaya todo bien :-)

13/7/09

Aprendiendo inglés con Los Simpson

Disfrutando ayer de estos personajillos amarillos a la hora de comer, descubrí gracias a un cartel que aparecía a propósito de la fallida boda del Director Skinner y la Sta. Krabappel que en inglés “novio” se dice groom. Picado un poco por la curiosidad, descubrí que realmente sería bridegroom, ya que groom a secas originalmente no es sino “mozo de cuadra”, el que cuida a los caballos. Y por extensión, to groom es cepillar un animal. Qué brutos los sajones estos, ni que la novia fuese una jamelga a la que echar avena y sacar a trotar...
Derivado de esto de cepillar conocía yo el término de grooming, que se emplea para los arrumacos que se hacen los animales como forma de reforzar vínculos sociales. Aunque la verdad no es que estoy acostumbrado a usar (y además menos ahora, que puede inducir a errores), ya que en el campo pajaril es más habitual usar el término allopreening (ecléctica mezcla de griego -allo: al otro- e inglés -to preen: atusar las plumas-).
Pues eso, que "nunca a la cama etc. ..."
a


12/7/09

La niña de la 8

Con ninguna película he pasado tanto miedo como con ésta...

En días como hoy en los que por exigencias del guión hay que pasarse por la Facultad no extraña nada que la gente se monte historias como la que os voy a contar; y es que la verdad los pasillos interminables medio en penumbra llegan a impresionar...
Sucedió el verano pasado, hace justo un año; y nos enteramos en la pausa entre la campaña de Andalucía y la del norte. Una becaria de la planta 8 (Antropología) había tenido que pasarse por la Facultad un domingo por la tarde y, para no estar tan sola, se había llevado a su novio. Fuese lo que fuese que estaba haciendo la chica, el caso es que el novio se aburrió y salió del cuarto donde estaban al pasillo...
... Allá lejos, al fondo del mismo, desdibujada por el contraluz de las ventanas, pudo ver cómo una niña vestida de blanco se desplazaba hacia él sin que sus pies tocasen el suelo. Acojonado, supongo, entró de nuevo en la sala a decírselo a su novia. De nuevo en el pasillo, ni rastro de la niña. Preguntando abajo al vigilante, éste les dijo que eran los únicos que estaban en el edificio, que ni niñas ni leches...
Más tarde parece ser que sí había una profesora en la planta 8, de esas viejas pequeñitas con bata blanca que abundan bastante por la Facultad, y que esa misma tarde debió de ver l fondo del pasillo un chico que salía de un cuarto y volvía a entrar al mismo a toda pastilla... Madre mía, cuánto daño ha hecho The Ring..
.
Sin embarlo, la niña de la 8 existe, y tiene nombre... Pero no lo voy a escribir aquí, porque si lo pronuncias tres veces aparecerá... y en la 8 los becarios se quejan de que ya no hay hueco en el despacho para nadie más :-)

11/7/09

Mallorca: cinco días para ir abriendo boca

60 currucas "baleares", ni más ni menos...

El viernes de madrugada, una interminable espera hasta que salieron las maletas y un viaje en metro de cerca de una hora pusieron un digno colofón a un viaje extenuante anillando por Mallorca, preludio de lo que se nos viene encima a partir, si Dios quiere, del miércoles. Extenuante como sólo una campaña de anillamiento puede ser, aguantando el campo de sol a sol, malcomiendo y (sobre todo) maldurmiendo; pero todo lo que tuvo de cansada lo tuvo también (como siempre) de divertida.
Fuimos nada menos que seis los forasters (JPT, Iván, Miche, Sofía, Roberto Carbonell -un antiguo doctorando de los tiempos de JPT- y yo) a la búsqueda de la curruca capirotada, acompañados además por dos “sherpas” locales. Cuando uno pasa el día en el monte realmente no hace mucho a cuenta el estar en un lado u otro, y sólo una visita fugaz a la playa de Muro (de la que prescindí a favor de una buena siesta) y un paseo el jueves por la tarde con Palma me convencieron de que estaba de vuelta en Mallorca. Pasamos la primera noche en una casa dentro del propio Parque Natural de S’Albufera, donde se nos comieron los mosquitos y las hormigas argentinas que andaban por todas partes; y las otras tres en Binifaldò, una antigua possessió reconvertida en centro de alojamiento para investigadores en medio de la Tramuntana, al pie del Puig Tomir.
a
Currucas salieron las suficientes, más de las que en un principio esperábamos; y además cayeron en las redes otros bichos chulos, como este herrerillo común Parus caeruleus de la controvertida subespecie balearica, en principio de un azul más grisáceo y con más blanco en la cabeza que los continentales.

La subespecie balearica del papamoscas gris Muscicapa striata no ofrece en cambio tantas dudas. Pequeñajos y blanquitos, estos pájaros adorables inundaban la Tramuntana.

Y aunque no hubo novedades ornitológicas, sí pude tacharme preciosidades como esta tortuga mediterránea Testudo hermanni o la marta Martes martes.

Un pollo de piquituerto Loxia curvirostra muy majete. Estando en la sierra divisamos además a otros forasters notables: parte del bando de unos sesenta buitres leonados que llegaron este invierno desde la Península a Baleares y que seguramente acaben instalándose en Mallorca, pues cortados y comida no les faltan. Biogeografía insular en directo...

Un ca de rater, raza de perro balear desarrollada para luchar contra las ratas. Me quedé con ganas además de saludar a los conocidos que dejé allí durante los cuatro meses del IMEDEA, pero no pudo ser... En fin, habrá que volver.

5/7/09

Deprisa y corriendo...

Casi ni tiempo me da de escribiros, qué vida más ajetreada llevo... Nada, que nos vamos cinco días a Mallorca de cacería curruquil; a ver qué tal se nos da. Nos vemos el viernes, si Dios quiere :-)
a
... Por cierto, vaya entrada Nº 500 más cutre, ¿no?

3/7/09

Jaime y Quasi

Juapo juapo non é, pero ten un pelaxe...

Como ya comenté en alguna ocasión, Jaime nos ha dejado por un puesto mejor en el Museo. La colonia de estorninos negros en donde trabaja resultó estar en la finca contigua a Prado Herrero; de modo que un par de días después de acabar con el anillamiento de las cigüeñas me quedé curioseando lo que hacía él; y si yo a veces me quejo de que mi trabajo de campo llega a ser duro, la verdad es que en comparación con el suyo se queda en unas vacaciones: Se ha tenido que tirar toda la primavera controlando casi al minuto las eclosiones y la evolución de todos y cada uno de los pollos de las cajas nido con las que trabaja, lo que ha supuesto tres meses de amanecer y anochecer en el campo, al sol y al frío y sin tiempo apenas para comer.
a
La finca es un rebollar aclarado con prados por el medio que, en ocasiones, recuerda bastante al ambiente de la escena de los Gallimimus de Parque Jurásico. Por allí campan a sus anchas vacas y yeguas, que las veces en que subí estaban en plena época de parto, así que abundaban también los chotos y potrillos de mirada curiosa y paso inseguro.

( El nombre le viene al pelo)
a
Y un buen día a Jaime le pudo su buen corazón y se llevó a casa un pollo de unos siete días que estaba en una esquina de una de las cajas a punto de morir, panza arriba y con una pata como torcida. Con cariño y desvelos constantes, Quasi (por Quasimodo, claro) ha ido saliendo adelante y ahora es un estornino adolescente llevo de energía que alborota el piso de Jaime, se te sube a la cabeza e intenta dejarte calvo tirando de mechones de pelo.
Un día además Jaime me tenía preparada esta preciosa sorpresa: Una culebra bastarda Malpolon monspessulanus medianeja recién muerta (ya me habría gustado verla viva, ya...).

La cabeza, con ese "ceño fruncido" tan característico de esta especie y que le da pinta de estar siempre de mala leche...

2/7/09

Echar la persiana

Está perdiendo calidad esto, ¿no? Es lo que le digo estos días a todo el mundo: creía que estos últimos días antes de echar la persiana iban a ser de lo más relajados, y por el contrario andamos a vueltas con todos los preparativos para el trabajo de campo (y otras cosas que no vienen tan al caso) y no estoy teniendo tiempo ni para ir a la piscina (que ya es decir). Por lo tanto el blog...
Aunque no somos los del despacho los únicos con agobios: La pareja de cernícalos de la Facultad está “destetando” a sus pollos, y los adultos tienen que hacer esfuerzos hercúleos para alimentar a todos los morlacos que les siguen volando alrededor de la Facultad. Hoy uno de los padres pilló “algo” (creo que un pichón) y se puso a desplumarlo en la planta 10, mientras los pollos chillaban histéricos a su alrededor: Las plumas ensangrentadas de la víctima comenzaron a colarse por nuestra ventana abierta, decorando el suelo de la sala de becarios. Cosas que pasan...